Dos Cuerpos en el patio de Diego, Frida y Juan.

Actualizado: 21 jun



Dos Cuerpos es una empresa con un compromiso cultural alrededor de los destilados de agave y del vino mexicano, es por eso que impartimos catas donde cualquiera puede llegar a aprender cuanto quiera sobre los productos mientras pasa una tarde linda con compañeros, amigos y familiares. Es por eso que nos enorgullece compartir con ustedes un nuevo espacio donde impartiremos nuestras catas, se trata de el museo Casa estudio de Diego Rivera. Lugar donde se juntaron tres artistas mexicanos que se han vuelto patrimonio nacional: Diego Rivera, Frida Kahlo y Juan O’Gorman.



En estas catas la experiencia se parte en dos. Primeramente tendrás la oportunidad de ser guiado por una experta en el museo. Se volverán expertos en la arquitectura funcionalista de O’Gorman y en las historias de donde la casa fue escenario principal. Entenderán, así como nosotros, cómo es que la visión de estos tres personajes se asimila tanto con la misión de Dos Cuerpos. Después, se encontrarán con una mesa destinada a que se sienten para disfrutar de una agradable cata, ya sea de vinos o de mezcales. La experiencia es realmente enriquecedora pues después de escuchar tanto sobre aquellos artistas que moldearon la visión artística y cultural de nuestra nación mientras se disfruta de las bebidas producidas en estas mismas tierras, se crea una combinación, un maridaje muy interesante. Para que me de a entender mejor, aprovecharé para compartirles un poco más sobre la historia de O’Gorman pues qué más se puede decir de Diego y de Frida sin sonar repetitivo. Las historias de los tres artistas se entrelazaron y ninguna es más importante que otra pero nuestra intención no es aturdirlos con información que conocerán al disfrutar de nuestra cata. “Juan O´Gorman hacía poesía en piedra”, escuché alguna vez, y lo confirmé. Su arquitectura orgánica, demasiado moderna para su época, consistía en involucrar la geografía de la región donde se construye y de esa manera creó una armonía entre el hombre y la tierra. Esto muestra mucho respeto por el lugar donde vives pero también es inteligentemente práctico, evitando pretensiones ridículas. De esta manera, O’Gorman pudo actualizar los elementos tradicionales para hacer la comunión entre los habitantes de la casa y el ambiente donde fue construida. Apoyando y contribuyendo a la tradición del país.





Dos Cuerpos y su relación con dichos artistas. Al decir esto, nos referimos a que los tres artistas compartían una idea sobre el arte como necesariamente popular y con una función social o cultural, que se pudiera compartir por medio de murales y arquitecturas para que el arte no se quedara encerrado en una vitrina destinada para la llamada gente culta. En ese sentido, dichos artistas buscaron crear un arte mexicano emblemático de nuestra geografía y en contra de un arte colonial. Es más, los primeros murales de O’Gorman se concentraron en retratar la bebida como núcleo de la vida social y así sus primeros trabajos como muralista fueron en tres diferentes pulquerías. Asimismo, los tres artistas fueron grandes apasionados por el pasado prehispánico y ávidos lectores de códices pero nunca perdieron de vista los avances europeos, asiáticos y americanos en cuanto al arte, por ejemplo, Juan O’Gorman se inspiró artísticamente por La Relación de Michoacán pero al mismo tiempo se dejaba inspirar por modernos de la arquitectura orgánica como Frank Lloyd Wright. Estudiaron y entendieron el pasado histórico, no para recrearlo sino para continuar con su tradición, desarrollarla y actualizarla. Un entendimiento del tiempo y del espacio que ha marcado nuestra cultura. Nos da orgullo poder compartir esta experiencia pues creemos en valores similares a estos artistas pues Dos Cuerpos trata de compartir, apoyar, enseñar sobre las realidad alrededor de estas bebidas. Estamos en contra del consumo irresponsable, buscamos justicia social y económica para las pequeñas producciones de destilados de agave y a las pequeñas vinícolas familiares. Por eso hacemos estas catas y nos enorgullece poder hacerlas en el patio de estos tres grandes artistas mexicanos. No diremos ser anticapitalistas pues sería mentira, pero si estamos en contra de la industria que invisibiliza a la gente trabajadora de nuestro país, que la maltrata con salarios precarios, y que también acaba con el ecosistema, terminando el agua como en el Valle de Guadalupe y que reduce la variedad genética de los magueyes. Buscamos las conversaciones y la convivencia humana que en cada cata es diferente, y de esta manera creemos que podemos enriquecernos mutuamente, creando una cultura consciente, empática y más saludable. Buscamos reconstruir ese mundo orgánico que O’Gorman ya reconocía como la única manera de que la humanidad tuviera futuro.



Por último, la última vez que fuimos al museo, nos encontramos con un jarrón que le pertenecía a Diego. El jarrón tiene un texto que transcribiré más adelante. Los invitamos a buscar y encontrar el jarrón que tanto nos conmovió y que dice así:


"Ho dulcísimo maguey, a tus plantas me encomiendo, dime si me has de tumbar para no seguir bebiendo, pero si eres buen alimento siempre te sigo con tanto gusto que te tengo, queriendo que hasta me dejes dormido."






Ver más:

  • Documental de O'Gorman: https://www.youtube.com/watch?v=lljmF3zNpH0